
Señales que conviene observar
- Manchas marrones o cambios de color en hojas.
- Capa oscura asociada con melaza o presencia de plagas.
- Moho gris o tejido que se deteriora rápidamente.
- Polvo blanquecino en la superficie de las hojas.
- Hojas transparentes, amarillentas o blandas.
- Pudrición en tallo o raíces.
Estas señales pueden tener causas distintas. Evitá diagnosticar únicamente por el color de una mancha.
Qué hacer primero
- Separá la planta de las demás.
- Retirá hojas que estén completamente deterioradas con una herramienta limpia.
- Revisá el riego, el drenaje, el sustrato y la ventilación.
- Tomá fotografías del avance para comparar los cambios.
- Consultá antes de aplicar un fungicida o combinar tratamientos.
Cuando hay pudrición
La pudrición requiere actuar con rapidez, pero el resultado depende de cuánto tejido sano quede y de la causa del exceso de humedad. No todas las plantas pueden recuperarse; una revisión cuidadosa evita cortar o propagar sin necesidad.
Prevención razonable
Usá una maceta con drenaje, evitá regar sobre un sustrato aún húmedo, proporcioná luz adecuada y dejá espacio entre plantas cuando la ventilación sea limitada. La prevención debe adaptarse a la especie y al ambiente.

