Revisá el drenaje de macetas y jardines

El agua no debería permanecer estancada durante largos periodos. Confirmá que las macetas tengan orificios libres y que el jardín tenga una salida adecuada para el agua.

Si tenés suculentas en maceta, protegé el recipiente de la lluvia constante sin llevarlo a un lugar oscuro o sin ventilación.

Reducí el riego cuando el suelo siga húmedo

Antes de agregar agua, revisá el sustrato. Regar sobre una mezcla que todavía está mojada aumenta la humedad sin resolver la necesidad real de la planta.

La frecuencia no debe definirse únicamente por la temporada: también influyen la especie, el tamaño de la maceta y la luz.

Revisá hojas y tallos

Buscá manchas, tejidos blandos, hojas amarillas, insectos o señales que avancen. Retirá material deteriorado solo cuando sea necesario y desinfectá las herramientas entre plantas si existe sospecha de enfermedad.

Mejorá la ventilación

Si las plantas están muy juntas, separalas cuando sea posible. Una poda ligera puede ayudar únicamente cuando está indicada para la planta; no cortes de forma general solo para crear espacio.